LA CABEZA DE REINA BARRIOS

Dicen de manera figurada que los políticos cuando se suben a un pedestal suelen perder la cabeza. Esta frase parece ser cierta en el caso del General José María Reina Barrios, ex presidente de Guatemala, quien en menos de diez años ha perdido ya dos veces la cabeza. Por supuesto no me refiero a que él en vida la haya perdido o que su cadáver haya sido profanado. Me refiero a los monumentos que adornan la Avenida de la Reforma en la ciudad de Guatemala.


Las dos estatuas en las que se representa la figura del General Reina Barrios en esta importante vía han sido objeto de saqueo o de vandalismo. La primera era un busto del ex presidente, que figuraba en el monumento al ferrocarril que se encuentra al comienzo de esta famosa avenida. Esta cabeza fue robada hace algunos años y nunca encontrada. Si fue extraída con propósitos de fundirla para aprovechar el bronce del que estaba hecho o por algún fanático del General que quería tener esta imagen en la sala de su casa, no lo sabemos; lo cierto es que el espacio ha quedado permanentemente vacío.


Pero la segunda ocasión fue todavía más condenable. Hace más de tres meses un grupo de manifestantes, con toda intención, buscaron causar destrozos en los monumentos públicos, supuestamente protestando por la conquista española sucedida hace más de 500 años. Poco tenía que ver el General en el asunto pero igual pagó el precio. Aparte de que es lamentable que se destruya el patrimonio colectivo, llama la atención que estos grupos que promueven la nacionalización de los servicios son los primeros en destruir los bienes públicos, es decir, lo que nos pertenece a todos los guatemaltecos. Así que imagínense que sucederá con los bienes nacionales si estos grupos llegan al poder.


Ojala la municipalidad de Guatemala y las instituciones públicas a cargo de velar por el patrimonio cultural se apresuren a reparar el monumento. No solo es cuestión de estética. Es un mensaje de que nos importa lo que es de todos y que el país no puede permitirse, como si no le importara, perder la cabeza como le pasó al General.