Carmen

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Carmen es una ópera que se inscribe en la escuela del verismo. Que es una ópera verista? Se caracteriza por contar con personajes extraídos de los estratos sociales bajos, inmersos en situaciones cotidianas, y que usualmente derivan en dramas con violencia y homicidios.  Bizet triunfará con esta obra pero no vivirá lo suficiente como para disfrutar de su triunfo.

Preludio

Como en el trailer de una película, en este preludio tendrás el avance de tres de los temas más reconocidos de la opera. Puedes distinguir uno del otro? Van un par de pistas: son los asignados a la "corrida", al "toreador"y a otro que se ha dado en llamar el tema del destino o el que prefigura el fatal desenlace. Debes estar atento al modo de la música y a los instrumentos usados para poder distinguir los temas.

Acto I

Estamos en una plaza en Sevilla. Bizet no nos puede retratar mejor con puros instrumentos musicales, el calor vaporoso de una tarde de verano en el sur de España. Soldadesca, pueblerinos, trabajadoras de una fábrica de cigarros, toda una estampa verista.

Habanera.
El primer éxito de la opera aparece temprano. Entra Carmen. En esta pieza, con música voluptuosa y letra altiva, Carmen nos dará a conocer su filosofía ante el amor. Toda una femme fatale.

Por cierto, esta melodía es un préstamo de Bizet. La pieza original es de Sebastián de Yradier, quien basándose en un ritmo cubano muy antiguo, compuso "el arreglito", del que Bizet tomará la idea. Como dato curioso y ciertamente polémico, algunos musicólogos creen identificar en el ritmo de la Habanera una especie de ancestro musical del tango.

Dueto de Micaela y Don José
Este dueto es quizá el menos logrado de todos los números de la opera. Muy azucarado, tiene por propósito presentarnos con más detalle a un personaje que no existía en la novela de Prosper Merimee que dio origen a la historia, pero que Bizet y los libretistas la crearon para dar un mayor contraste al personaje casi diabólico de Carmen.  Nos referimos a Micaela. Ella completara este enredo amoroso a cuatro bandas.

La seguidilla.
Tumulto, interrogación y arresto precederán a esta bomba musical. Carmen decide usar todos sus encantos para escapar de la detención, y de paso hipnotizar a Don José.  La seguidilla es una danza tradicional española pero aquí Bizet improvisa componiendo una tonada que a él le suena como muy española, a pesar de que Bizet nunca estuvo en España. Es muy notorio el uso de la flauta, que acompañara a Carmen el resto de la opera, simbolizando esa cualidad de pájaro libre y salvaje, con el que ya ella se identifico unos momentos atrás.

Acto II

El primero es el baile gitano que nos introduce a la escena. Le sigue la llegada del Torero Escamillo, quien entonara el brindis y luego la melodía conocida como "toreador". Esta pieza, reconocida universalmente, es muy pegajosa y difícilmente nos vamos al entretiempo sin silbar la tonada o al menos llevarla en la cabeza.

El quinteto de gitanas y contrabandistas es también una pieza excepcional. En tono burlón, esta banda se entretiene en un "tour de force" vocal, entre conspiraciones y discursos feministas. Es una herencia tardía de la ópera bufa.

Finalmente, el baile provocador de Carmen y la respuesta sofocada de Don José. Las castañuelas son un instrumento folklórico español, y las trompetas confieren al momento un sabor militar. Esta conjunción de instrumentos tan disimiles no puede ser más que  el contraste mismo que la opera nos presenta, una lucha entre la virilidad y la seducción. Luego del baile, Don José cantara "la fleur que tu m'avais jettee", que presenta como instrumento protagonista al corno inglés, una clara alusión a la imagen de Carmen que se ha instalado ya en la cabeza del incauto militar.

Acto III

En el campamento de los bandidos en la sierra. La música introductoria del acto, con los instrumentos escogidos por Bizet, nos sugiere el frío de la meseta española.

Se produce el trío de las cartas, donde las gitanas hacen lo que saben hacer: leer la fortuna. Muy distinto el estilo y el humor de las dos gitanas comparado con los de Carmen. Oye como en el trasfondo, la trompeta y los trombones, dan un tono de fatalidad a la música de cuerdas. Es el tema del destino que Bizet nos presentó ya en el preludio.

Luego de una empalagosa aparición de Micaela, se encontraran los dos rivales en el afecto de Carmen: José y Escamillo quienes se batirán en duelo.  Interrumpido éste por la acción oportuna de Carmen, Escamillo ha salvado la vida.  Dejará la escena con su tema-motivo del toreador, ya sin la fastuosidad con la que le hemos escuchado atrás. Los personajes se encaminan hacia el trágico destino.

Acto IV

Para el preludio de este acto parece ser que Bizet se inspiro en las páginas del libro "Ecos de España" que obraba en su biblioteca. En este tomo figuraban algunas partituras del compositor español Manuel García y su ópera "el criado fingido", con armonías típicamente andaluzas. Aquí las referencias sí son directas a la música ibérica.

La fiesta taurina comienza.  Escucharemos el popular tema de "la corrida", que también nos lo anticiparon en el preludio al inicio de la opera. Todo listo para la tragedia.

José y Carmen se encuentran. Siguiendo una tradición del teatro francés, la escena alterna la música y ambiente entre los que sucede en la fiesta brava y lo que acontece en el conflicto amoroso fuera de la arena, como una especie de zoom in y zoom out. Por último, el antiguo recurso del amante desquiciado: "si no es conmigo, tampoco será con nadie.". Apuñala a Carmen, y con los acordes del tema de la fatalidad, la obra concluye.